lunes, 13 de diciembre de 2010

Salisbury

A pesar de los tristes recuerdos que en mí evoca aquella noche siempre que me viene a la memoria va acompañándola de una gran sensación de triunfo.

Amy Tan - El club de la buena estrella

Ven desde el sur, avanza con el viento...¡puum! El norte seguirá. El viento más fuerte no puede verse.

Mi aliento parecía el humo de un voraz incendio.

Fray Luis de Granada - Vida de Jesucristo

Para que aquí entiendas cómo el señor azota y regala, mortifica y da vida, y cómo finalmente es verdad lo que dice el apóstol: Sabe muy bien librar el Señor a los justos de la tribulación.

Crónica de un imposible. Jose Luis Olaizola

Riquezas que lucían mucho, pero eran nada comparado con las penalidades que pasaban para conseguirlas, y aunque protestaban por los repartos que hacía Cortés, ninguno desistía, soñando que algún día encontrarían el lugar donde nace el oro. Y a ese sueño, se incorporaron también, los que llegaron de Cuba de Narváez.

As time goes by - the road goes ever on

Y los Eldar decían que la luz de los Dos Árboles, Laurelin y Telperion, había quedado enredadas entre sus trenzas. Muchos consideraron que estas palabras hicieron pensar a Fëanor por primera vez en la posibilidad de capturar y mezclar la luz de los Árboles, lo que más tarde cobró forma en sus manos como los Silmarils.

Karen Blixen

Los nativos de África que no saben leer, lo siguen teniendo; si empiezan a contarles: "Una vez un hombre caminaba por las praderas y se encontró otro hombre", estarán pendientes de ti, sus mentes seguirán a los dos hombres de la pradera por sus sendas desconocidas.

Cuando se hubieran acostumbrado a la idea de poesía me pedían: "Habla otra vez, habla como la lluvia".

Cuando llegó el día de marcharme aprendí la extraña lección de que ocurren cosas que te es imposible imaginar, sea de antemano, o en el momento en que se producen o después al recordarlas. Las circunstancias pueden tener una fuerza motriz que genera acontecimientos sin ayuda de la mente o percepción humana. En esas ocasiones eres consciente de lo que pasa al seguirlo con atención momento a momento, como un ciego al que guían y que pone un pie delante de otro con prudencia, pero sin saber donde pisa. Las cosas te ocurren y tú lo sabes, pero salvo eso no tienes ninguna relación con ellas, no conoces la clave de su causa o significado. Los animales salvajes en un circo me parece que hacen su programa de la misma forma. Los que han pasado por acontecimientos semejantes pueden decir, de alguna manera, que han pasado por la muerte -no mediante la imaginación sino mediante la experiencia.


Heinrich Böll

...El punto de partida no es el presunto "compromiso", sino el lenguaje, y con éste se somete al Estado y a la sociedad. Se trata casi de una reacción físico-química. Y cuando, en el transcurso de la experiencia, cuyos resultados se registran por y en la expresión, aparecen conflictos, viejas fatigas, problemas reprimidos o diferidos, entonces sí, es posible que uno se ponga agresivo. Pero no creo que la agresividad sea lo primero en la marcha de un escritor; lo que cuenta ante todo para él es el lenguaje y el deseo de exponer una cuestión determinada; el punto de partida, pese a las apariencias, no es tan moral ni moralizador.
Todos los escritores están inconsolables ante el estado del universo, de la humanidad, independientemente del sistema político que vivan; inconsolables ante los limitadores sistemas del orden, ante el desprecio a los problemas que nunca se podrán resolver por el derecho y la ley. El escritor ama la tierra como a una mujer desconocida a la que abraza una vez y no vuelve a ver nunca: la creación literaria es la impresión de estar siempre en contacto con la muerte. La literatura escrita por cristianos está sometida, única y exclusivamente, a las reglas de la literatura; no existe un estilo cristiano, no hay novelas cristianas, sino sólo cristianos que escriben, y cuanto más se concentre un cristiano, como artista, en el estilo y la expresión, más cristiana será su obra.

Todo lo escrito se escribió contra la muerte. Escribir es una empresa fácil, pues la amante no está dispuesta a acceder a una legalización de las relaciones: no desea casarse, no quiere que el amor se vuelva una obligación. Y hay una cosa que le asusta más que nada: que su compañero quiera ceñirla en el corsé de sus propias ideas. Si es así, se vengará trayendo al mundo niños de madera: literatura cristiana (o toda aquella a la que le vaya bien el uniforme del realismo socialista). La raíz es la amargura por la condición humana, ante la cual el escritor debe acusarse también ("el escritor siempre se abre proceso a sí mismo), como representante más visible ante sí mismo de esa sociedad que, por más que se corrija en lo económico o político, siempre estará sujeta al mal, por ser el mundo una humanidad empecatada -una humanidad con la "falta" como elemento de la condición humana.