viernes, 2 de julio de 2010

Elegía al 20 de abril de dos mil diez.


El ultimo suspiro de Bru

Junto a mi cama,

De madrugada,

Sus últimos pasos,

Sus últimos escalones

Para dar a mi lado

Su último aliento,

Mientras dormía

Yo y tal vez para dormir

Antes de darlo,

Para mirar si estaba,

Acariciar por última vez

La cama,

Subir el morro,

Rozar el cuello

Sobre mi sábana,

Ver la noche otra vez

Antes de acostarse,

Junto a mi cama,

Batir a la vez

Su respirar a través

Del mío,

Sordo, inconsciente,

O tal vez, estuviera en vela

Como una noche más

Y subió para levantar

su cuerpo,

el camino a la ducha,

si fuera martes,

para salir por el cerro,

si fuera viernes

para esperar

la tarde más larga.

Eso me ha dejado,

Ese último secreto,

Eso me ha pedido,

Estar aún vivo,

Entre dientes,

Eso decía,

Miro con tus ojos,

Ahora son míos,

No estamos más cerca,

Pero en mente

Espero, sin prisa,

Tu último suspiro

Que te ayudaré a dar

Con el mío.

Desde entonces,

Son ya muchos,

Quince días,

Te he llorado

Cuando hacía con

Leyre el camino

De siempre,

Te he sentido

En la noche

No a mi lado,

Si no detrás,

Más alegre,

Más vivo,

más fuego que antes,

terreno, familiar,

perplejo,

no comprendes

que no puedo verte,

que no estás

si no te veo,

y la pequeña

me dice

al recoger una flor

rosa:

un poco más, flor

preciosa,

no queda nada,

qué paz me has dado

sin faltar un día,

una hora,

qué paz me diste

al saber

que un niño

puede ser Dios

como tú

fuiste

lo que hicimos,

caminamos,

sufrimos,

juntos,

tú nunca dudaste,

sobre todo eso,

tú nunca hablaste,

tú me hiciste

imposible

vivir sin ti,

sin volver,

y ahora,

cómo lo has hecho,

cómo has derribado

cualquier camino

que te llegue,

dónde me estás

esperando.

Sé dónde,

Lo sé.

Detrás mía.

Tras los astros.

Volver

Y detenerte

En tu última

Exhalación,

Vivir en ella

Como si para ti

Fuera una victoria,

Una día, no

Ya muchos,

Un día

Tras esa noche

En que me levanté

Y tus dientes

Me señalaban,

Mirando hacia mí

Tu cuerpo pesó

Más que el latido

Del volcán.

Como una roca

Caíste,

Dejando la estela,

Una llamada,

Algo que hace hunde

Hacia al centro,

Que me vuelve

La espalda,

Que me hace gritar

Tan profundo

Que ningún eco

Te sigue,

Que ningún color

Le acompaña.

No hay comentarios: